miércoles, 2 de mayo de 2012
¿CUAL HA SIDO EL PEOR GOBIERNO DE VENEZUELA? PARTE IV (Final)
¿CUAL HA SIDO EL PEOR GOBIERNO DE VENEZUELA? PARTE IV
Pedro Paúl Bello
http://www.paulbello.blogspot.com
Los fracasados intentos subversivos de febrero y noviembre de 1992 sirvieron, sin embargo, para que la “vendetta” ansiada por el “lusinchismo” adeco, vengara aquél error del Presidente Pérez, quien, en su referido discurso ante el país todo, descalificó al saliente Presidente y, entonces, líder más influyente de AD. La insólita decisión del Parlamento con mayoría adeca, de destituirlo, y la confirmación de ello por la Corte Suprema de Justicia, con plena conciencia de ausencia de bases jurídicas para hacerlo, carecían de toda explicación en una democracia verdadera. A ello se refirió el ya difunto Presidente, cuando, en sentidas palabras al país, dijo: “Hubiera preferido otra muerte.”
Rápidamente, el Congreso encontró el sustituto de CAP en la Presidencia: El notable venezolano Ramón José Velázquez, brillante historiador y prestigioso periodista. Su breve gestión de 6 meses fue muy seria y, bajo ésta, el país eligió Presidente, por vez segunda, al ilustre político Rafael Caldera quien, con no reconocido desprendimiento y por dolorosa situación interna, había dejado al partido Copei que fundara en 1946.
GOBIERNO CALDERA II
Caldera asumió su segundo mandato en medio de una profunda crisis política, social y económica que anunciaba, sin esconderlo, un futuro muy angustioso para Venezuela. Soy testigo de excepción de que Caldera no quería ser de nuevo presidente. Tenía profundas razones personales para no quererlo: su edad, su salud, la necesidad de disfrutar reposo y paz en el seno de su familia, eran más que convincentes. Pero la conciencia del grave porvenir le convenció de hacer el sacrificio. Esto, por supuesto, ni lo reconoció ni lo va a reconocer en buen tiempo el país. La historia por ser escrita si lo hará. En la opinión pública, como siempre desinformada por tortuosas propagandas, se ha difundido la falsa idea, según la cual Caldera habría escalado al tope de las encuestas a raíz de su discurso en el Congreso del 4-2-1992, cuando expuso sus puntos de vista en relación al fracasado intento de golpe de Estado en el que participó Hugo Chávez. En realidad, desde fines del año 1991, las encuestas y la opinión pública en muchas regiones del país, mostraban preferencia amplia por él.
Contrariamente a la especie propagada, Caldera, en su discurso, no justificó el golpe. Dijo, sí, que no se habían levantado por la corrupción, el costo de la vida, deficiencia de los servicios públicos, etc., “pero eso les ha servido de base, de motivo, de fundamento, o por lo menos de pretexto para realizar sus acciones.”
Para su mandato, presentó un Plan de Gobierno muy coherente y necesario. Entre sus previsiones incluyó alejarse de dependencias con el Fondo Monetario Internacional, tan criticadas a Pérez. En tiempos de éste, una crisis bancaria se había abierto y dejado una deuda que en 1993, en tiempos de la campaña electoral, se estimaba en unos 6 mil millones de $. La dura realidad que descubrió al asumir el nuevo mandato, le mostró que el déficit era cercano al valor de un presupuesto anual de la Nación, lo que le obligó a tomar medidas de control económico en materia de cambios monetarios, controles de precios y restricciones, viéndose obligado a tener que acudir al FMI. Poco a poco la crisis se fue superando y, para fines de 1997, penúltimo año de su gobierno y como consecuencia del programa establecido, que fue llamado “Agenda Venezuela,” el informe del Banco Central de Venezuela fue muy alentador. Pero los partidos principales (AD y Copei) cometieron errores garrafales al designar candidatos que no podían oponerse a la candidatura que lanzó Hugo Chávez, pese a su públicamente declarada renuencia de ir a elecciones. En abril de 1998, Chávez pasó a encabezar las encuestas y, en diciembre de ese año, alcanzó la Presidencia de la República. Los malos augurios iban a hacerse realidades.
GOBIERNO CHÁVEZ-1999.
Ante el Congreso Nacional, constituido por elecciones realizadas en noviembre 1998, el nuevo Presidente Chávez, asumió la presidencia jurando “ante esta moribunda Constitución”, como cínica e inconstitucionalmente lo expresó. Inmediatamente luego, el Presidente convocó a un desfile militar conmemorativo del 4 de febrero de 1992, día cuando él participó en el fracasado intento de golpe de Estado para derrumbar el sistema democrático en Venezuela. A los pocos días, solicitó ante la Corte de Justicia, que se convocara a una Asamblea Constituyente no prevista en la vigente Constitución, por lo que amenazó a la Corte con atropellarla con sus masas organizadas. El ilegal referendo se realizó: no hubo quorum previsto para la validez del acto referendario en el cual participó, apenas, el 27,65% del electorado de entonces (25.4-1999), cuando en los países democráticos, el quorum suele ser el 50%. La Constitución se aprobó el 15-12-1999, día cuando el país sufría los efectos de un deslave que afectó su región norte y la concurrencia a las urnas fue sólo el 34,97% del total; es curioso que el Estado Vargas, el más afectado, registró la mayor concurrencia.
ANTECEDENTES DEL RÉGIMEN.
Una gran proporción de los venezolanos, desconocía --y aún desconoce—cuáles eran los verdaderos propósitos del grupo militar que condujo los intentos de golpe de 1992 y todos los ocurridos en la década de los años 80. Vimos anteriormente que, en 1970, un sector comunista que, bajo la inspiración y apoyo de la Cuba castrista, había participado en las guerrillas de los años 60 y no se acogió a la política de pacificación iniciada bajo el gobierno de Raúl Leoni y culminada durante la primera presidencia de Rafael Caldera, una vez derrotada por las FFAA, decidió seguir la idea de Douglas Bravo que consistía en no proseguir la lucha armada y, en su lugar, desarrollar la práctica de penetrar sistemáticamente las Fuerzas Armadas venezolanas. Esto se fue logrando progresivamente desde entonces y, en los años 80, comenzaron los intentos subversivos que, entonces, no tuvieron éxito. A finales de esa década, como consecuencia de los fracasos, decidieron los principales conspiradores militares, no intentar nuevos intentos hasta que la mayoría de los implicados hubiese alcanzado posiciones de comando en las diferentes Fuerzas, es decir, grados militares del nivel de Teniente Coronel, al menos. Ello iba a ocurrir, precisamente, al inicio de la década de los años 90. Por eso, los movimientos conducentes a sus propósitos, ocurrieron a partir de 1989, siendo el conocido “Caracazo” una primera prueba, podría decirse que preparatoria del ambiente. Lamentablemente, los principales partidos políticos de entonces, atravesaban crisis internas y generaban problemas con los otros. Fueron hechos y circunstancias favorables para el logro de los objetivos de los conspiradores comunistas. Las grandes figuras de los principales partidos, o habían fallecido (Betancourt, Villalba, Leoni, Briceño Iragorry) o se habían retirado de la actividad política (Caldera, Barrios, Uslar Pietri). Mientras, en el país se vivía en medio de graves problemas económicos y, pese a que se incorporaban importantes reformas (descentralización político-administrativa; nueva Ley del Trabajo, etc.), la población cada vez se mostraba más inconforme con la gestión política, criticaba el bipartidismo, denostaba de los partidos en general, mientras se deterioraban más las condiciones de vida de los ciudadanos y prevalecían, sobre el interés general del país y el concepto de Bien Común General, intereses de los grupos primarios de pertenencia característicos históricamente de nuestra población. Estudiosos e intelectuales hablaban y escribían sobre estos temas, pero sin permear hacia la población general. Venezuela se encontraba en el centro de la crisis del modelo populista, pero no se avizoraban respuestas coherentes y efectivas ante ello. Esa crisis, como antes también se indicó, tuvo su manifestación palmaria aquel día de 1983 que fue bautizado como “el viernes negro”, pero no era el inicio de la crisis, sino su expresión real.
En esos tiempos, muchos oímos de bocas amigas aquella frase fatídica que rezaba “aquí lo que se necesita es un Militar”. Quizá, quienes cultos y preparados apoyaron en los primeros meses al nuevo gobierno de Chávez, pensaron, para consumo de ellos mismos, que el entonces joven y simpático Teniente Coronel Presidente, era quien podía enderezar los entuertos. No le conocían de persona y no conocían sus verdaderos planes e intenciones. Jorge Olavarría si se dio cuenta y pronunció su gran discurso del 5 de julio; ya era tarde. El discurso impactó, pero no movió una hoja.
El país continuó por el camino que le señalara el nuevo líder quien, con el tiempo, comenzó a mostrar sus verdaderos planes e intenciones. Por cierto, en ese sentido casi siempre lo hizo revelando sus verdaderas intenciones. El poder que ha ejercido por más de trece años tiene, desde su inicio, un plan de acción que metódicamente se ha venido realizando y que no se ha ocultado a la población. Al contrario, se ha expresado públicamente y con precisiones sorprendentes. En sus discursos ha repetido, de manera constante, el contenido y los planes de su “Proyecto”. Recuérdese que el 12 y 13 de noviembre de 2004 describió, con claridad ante el país, lo que llamó “El Nuevo Mapa Estratégico”, cuyo contenido fue aplicado casi de manera exacta.
GESTIÓN DE GOBIERNO.
El país todo conoce, con suficiencia, cuál ha sido la gestión de Hugo Chávez como Presidente de Venezuela. Para la gran mayoría de los venezolanos --lo señalan todas las encuestas-- esa gestión ha sido más negativa que positiva. Vamos a limitarnos a señalar algunos de sus rasgos de mayor importancia.
Violación sistemática de la Constitución de 1999.
Pese a ser su obra, según lo dijo tanto en la oportunidad de la promulgación de Texto que sustituyó la Constitución de 1961, tildada de moribunda en la toma de posesión presidencial de febrero 1999, la vigente Constitución ha sido violada en muchos de sus artículos. De un trabajo del Dr. Asdrúbal Aguiar que comprende el período 1999-2002, resalta la gran cantidad de violaciones realizadas sólo en ese período. El Dr. Aguiar amplió ese trabajo junto con el Dr. Allan Brewer Carías, hasta fecha más reciente, con lo que las violaciones constitucionales alcanzaron a cubrir casi todo el texto de la Carta.
De la primera parte, solamente, voy a citar algunos casos resaltantes, dejando de lado el ya referido de la Constitución de 1961, en la oportunidad de la posesión Presidencial, de la que, en el mismo acto y con su inusitado gesto, violó los artículos 3, 4, 52, 117 y 250, aparte de otras violaciones por parte de la Asamblea Nacional.
Pero si fueron violados los artículos 5 (sobre intransferible soberanía del pueblo) y los 340 a 360 sobre enmiendas y reformas de la Constitución de 1999.
1) El 30-1-2000, la Constituyente asumió facultades legislativas propias de la AN y reservadas por la nueva Constitución de 1999 ya vigente y, al declarar la Sala Constitucional del TSJ, solicitados nulidad y amparo contra los decretos de la AN según recurso de diputados de la oposición, fueron violados los art. 63, y 186; 67, 156 (ordinal 2), 169, 173 y 175; 187, ord .1; 202 y 203 y 293.
2) Fueron contrariados tratados internacionales sobre derechos humanos, art 23 de la CN, y los art 23 y 30 de la Convención Americana de Derechos Humanos (que se integra al texto de la CN).
3) Mediante fallo de la Sala Const, del TSJ, se violaron los art. 62, 70, 293, 294 y 296 de la CN.
4) El 1-6-2000, la AN aprobó la Ley Org. de Telecomunicaciones, en violación de los art. 57, 23, 13 numeral 3 y 30 de la CADH.
5) Por vía jurisprudencial, la Sala Const. del TSJ, el 21-11-2000 estableció el régimen de las ONG, excluyendo de sus derechos a las integradas por religiosos y extranjeros, las que reciban subsidios o financiamientos externos, las que tengan fines políticos, económicos, transnacionales, violando así los art., 26 y 52 sobre el derecho de asociación y todos los que garantizan el derecho a la participación: 6, 18, 55,62, 70. 78, 79, 80, 81. 83, 84, 86, 102, 118, 120, 123, 125, 128, 132, 141, 166, 168,171, 171, 178, 184, 185, 187, 197, 201, 205, 205, 252, 255, 270, 294 y 299.
6) Una decisión del 12-12-2000 de la Sala Const del TSJ declaró sin lugar una solicitud de amparo sobre una demanda de nulidad admitida antes por el Tribunal pero no considerada, violando así lo dispuesto en los art 270 y 279.
7) El Presidente, al celebrarse elecciones para la CTV en las que fue derrotado el oficialismo, intimó al CNE para que anulara dicha elección, en las que venció Carlos Ortega, en violación del art., 95 de la CN y los arts., 16 y 29 de la Conv. Americana.
8) El mes de sept. de 2001, la Sala Const. del TSJ interpretó por sentencia 1013, vinculante para todos los Jueces, de manera restringida, la libertad de expresión, violando el art 57 de la CN y es incluido en la CADH. Además, como el TSJ declaró no ser revisables sus decisiones por organismos del Sistema Interamericano de DH (Comisión y Corte) se violaron los arts., 23 y 31 de la CN.
9) En sept de 2001, el Presidente, en menos de una semana, sancionó 49 Decretos Leyes, haciendo caso omiso de los principios constitucionales de participación ciudadana en debates de Leyes. Fueron, en consecuencia, violados los arts., 62, 70, 181 y 211 (participación ciudadana en asuntos públicos y debates de Leyes) los arts., 115 y 116 (sobre confiscaciones) y 203 (sobre leyes orgánicas que afecten derechos humanos) dela CN, todos los cuales violentan el principio de reserva legal establecido en la CADH.
10) El 8-9-2001 se violó el art 328 de la CN, cuando el Alto Mando Militar (excepto el Comandante del Ejército) declararon, públicamente, apoyar el proceso político de Chávez.
11) Por otra parte y finalmente por ahora, pues la lista es muy larga, siempre que el Jefe del Estado, en actos oficiales o públicos, hace afirmaciones que violentan mandatos constitucionales expresos (como el carácter multiétnico y pluricultural de Venezuela, el pluralismo político, la realización de una Sociedad amante de la Paz, discriminaciones de trato, obligación de los funcionarios públicos de servir a los ciudadanos y no a parcialidades políticas, monopolio de armas del Estado, la obligación de las FAN de estar al servicio de la Patria y o de parcialidades políticas) viola, respectivamente al caso, los arts., 2,3, 21, 23, 145, 324 y 325 de la CN y los correspondientes de la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH).
Si el lector revisa su texto de la Constitución Nacional y destaca los artículos violados, casi llegará a marcarlos todos y, en este escrito faltaría, todavía, llegar a 2002 y extenderlo a los diez años posteriores.
Reparto internacional del dinero nacional.
El Presidente Chávez no ha dudado en preterir las urgentes necesidades sociales y económicas de desarrollo y prosperidad de la Patria, ante sus absurdos planes de expansión pre-imperial en el Sub-continente y en el mundo con el cual él mismo ha decidido aliarse o asociarse, sin pensar en las necesidades urgentes de este país.
A la fecha actual, el monto de los ingresos derivados solamente de la explotación petrolera, está ya, o muy cerca, en un orden superior a los doscientos mil millones de dólares USA en los 13,4 años de este régimen. Para inicios del 2009 se tenía como cierta una cifra superior a cien mil millones de dólares, derivados del ingreso petrolero después de diez años cumplidos de su mandato presidencial, pero los precios altos comenzaron a partir del 2005, y entre 2009 y casi la mitad del 2012, es de pensar que, al menos una suma similar ha debido recibirse para totalizar, en conjunto 200 mil millones de US$ ¿Cuánto de ello ha sido destinado a países a los que sirve el régimen por sus particulares intereses expansionistas o relacionados con escondidos proyectos de significado universal? No se sabe a ciencia cierta, pues de nada de ello se informa al país. Hay cifras que circulan por las redes, cuyo valor no puede calificarse pues no se conocen las fuentes.
Lo que si sabemos es que, mientras en Venezuela vivimos, por negligencia del gobierno, en perpetua crisis energética con ciudades sin luz por largos períodos, Nicaragua recibe plantas eléctricas como regalos del Presidente; mientras nuestros hospitales carecen de ambulancias para asistir emergencias, Bolivia recibe un lote numeroso de nuevas y bellas ambulancias; mientras los puentes carreteros, de esta infortunada Nación Patria nuestra, se derrumban por falta de mantenimiento, Uruguay acepta complacido el regalo de un puente; mientras las empresas constructoras, de ciudadanos venezolanos con grande y reconocida experiencia profesional están casi todas --excepto las piratas de gente del “proceso”-- cerradas e inoperantes, empresas de Brasil construyen estaciones del Metro de Caracas, hacen puentes carreteros y demás obras; mientras por incuria gubernamental la crisis de vivienda se acentúa perjudicando a las familias económicamente más débiles, chinos, rusos, iraníes asumen construir casas que casi no se sabe dónde están, pero pagadas si que lo son y paremos de contar pues la lista en muy larga.
¿Qué ha hecho la satrapía comunista, que desde hace más de 13 años gobierna esta desafortunada tierra, con la inusitada cantidad de dinero que ha recibido del producto petrolero o de ingresos por otros rubros, amén de los impuestos que pesan sobre los ciudadanos? Muy sencillo: ha financiado a Cuba para mantener viva la tiranía castrista; apoya al régimen de Irán por las mismas razones por la que se hizo aliado del ahorcado Hussein o del linchado Gedaffi y de cuanto malandro gobernante ilegítimo y tirano exista en el globo terráqueo, ha estado y estará siempre dispuesto a ser “amigo”, “hermano del alma.”
¿Por qué se ha actuado así, como gobierno? Ha sido con la finalidad intencional de hacer, de esos gobiernos, aliados incondicionales y serviles de la causa comunista que le vendiera el tirano de Cuba. Bolivia, Nicaragua, Ecuador, han sido los más afortunados; Argentina la más cínica. Uruguay y Paraguay, más prudentes; Honduras, prácticamente cautiva, se les escapó de sus manos. En Perú, fracaso primero por sus imprudencias y recientemente porque Humala parece tomar camino distinto. Con Chile no pudo y en México se equivocó, pero espera desquitarse pronto. Brasil ha sido su gran apoyo concreto. Claro, no gratuito. Pero Brasil es inexpugnable porque posee fuertes y consolidadas instituciones como el Congreso, las Fuerzas Armadas, la Cancillería de Itamary y, sobre todo, la independencia de los Estados Nacionales que deriva de la condición Federal del país. En efecto, por su condición Federal, Brasil es un Estado verdaderamente descentralizado --como lo es Estados Unidos-- y por tanto, hay leyes Federales y Leyes Estatales que no permiten intervenciones no previstas en las mismas.
Destrucción de la capacidad productiva de Venezuela.
La necesidad de ejercer total dominación sobre el país, planteó al Jefe del Estado la imperiosa necesidad de destruir los sectores productivos de la Nación, dado que éstos poseían una fuerza propia, tal, que significaba un grave obstáculo para el logro del propósito referido. Su primera víctima fue PDVSA. Como anteriormente alguna persona lo había dicho, era casi un Estado dentro del Estado, por el poder que acumulaba al ser la fuente principal y única por su alcance económico en Venezuela. Hoy, su capacidad es apenas un tercio de lo que fue.
No estoy entre quienes hacen mofas y se burlan de las capacidades del Presidente. Tuve la oportunidad de conocerle, por 20 horas, dos semanas antes de iniciar su mandato. Me sorprendió su mente ágil y rápida para comprender cualquier cosa de no importa cual asunto; su facultad de retener y enriquecer aquello que ha conocido por haber preguntado y ser respondido; su habilidad para tratar bien, en relación a su interés o a la condición del tratado; su rapidez para descubrir lo que es más importante de un asunto y presentar soluciones o alternativas sobre aquello que se trata. Tales capacidades, me convencí, son factores muy importantes de las razones que explican su liderazgo. El error de muchas personas ilustres, que le acompañaron en sus inicios como mandatario, radica en no haberse percatado, debidamente, de la posesión que tiene de esas facultades. No es el único caso en la política venezolana: Cipriano Castro fue otro, también Juan Vicente Gómez y, por supuesto, Páez. Como, además, Chávez es un estratega natural, puede que reciba mucho de Fidel Castró, como recibió de otros, como Ceresole y muchos más, sin embargo y en definitiva sus proyectos vienen de esa otra capacidad.
Entonces, y por la misma razón de significar fuerzas que le oponen resistencias, no ha vacilado en destruir los demás sectores productivos de la Nación, sean agrícolas (¡cuantas fincas destruidas y arruinadas!); económicas como la Banca; alimenticias como Polar y varias otras, constructoras (carreteras y puentes inservibles; viviendas que apenas han sido unas 38 mil por año, cuando en el período 1970-1988 se construyeron 1 millón 59 mil, etc.); energéticas (expropiación de la Electricidad de Caracas); productoras en general (caso de las numerosas cementeras que había en el país); en materia de salud, han resurgido poderosamente las enfermedades endémicas superadas desde fines de los años 40 e inicios de los 50, tales como malaria, mal de chagas, dengue, fiebre amarilla, etc. Añádanse las sistemáticas expropiaciones de empresas productoras de bienes agrícolas (Agro-isleña que asistía el 80% de los productores del país), confiscaciones de fincas; de edificios residenciales y de edificios en construcción, etc.
Acá si se reproduce lo que hizo el castrismo en Cuba: arruinar al país para que se vayan quienes, por sus condiciones, opondrán resistencia al proyecto hegemónico: ¡mandar hasta el 2020! ¡2030! ¡2050! El clásico síndrome del tirano totalitario.
Inseguridad y atropello a las libertades ciudadanas.
En 1998, el número de personas asesinadas en todo Venezuela fue de unas 4 mil 500; la cifra extra-oficial del 2009 fue 16.094. Luego no se han dado más cifras, pero se estima que para el 2010 alcanzó los 20 mil, superada en el 2011 y, seguramente, en este 2012 ha sido igual o peor. No hay la voluntad de controlar esto, desde luego, porque es útil para la idea de que los venezolanos “molestos” aceleren sus fugas. Los derechos humanos se violan sistemáticamente, mediante inusitadas condenas en cárceles del país, lo que tomó fuerza a partir del autogolpe del 11 de abril del 2002, evidenciado por la declaración del TSJ, aún no controlado entonces por el Ejecutivo, que declaró inexistente el supuesto golpe de Estado. Sobre ese particular, vale la pena leer los libros de los periodistas Sandra La Fuente y Alfredo Meza, titulado “El Acertijo de Abril” (Ed. Melvin, CaracasNov. 2003), y el de Nelson Chitty La Roche, “Expediente 001”, Ed. Esmeralda, Caracas 2003.
Amigos, sabrán Uds. Cual sería el peor mandatario. Pero quiero terminar, este ya largo resumen, con un párrafo del fallecido amigo Jorge Olavarría; con otro de nuestro ilustre Don Mario Briceño Iragorry y, finalmente, con un párrafo de Jacques Maritain en su libro “El Alcance de la Razón”.
Dijo Jorge en el Congreso, el 5 de julio de 1999, en su brillante y valiente discurso:
“No es hora de historias pasadas. La historia se está haciendo aquí y ahora. Es la circunstancia la que nos exige seguir el ejemplo de los próceres que firmaron la declaración de la independencia. De los que fundaron las bases y sentaron los principios de un Estado Constitucional en el cual la ley respetase la virtud y el honor, como lo cantaba una cancioncilla que andaba por las calles de la Caracas de aquellos días. Es la hora de hacer verdad el himno que hoy cantamos. Es la hora de hacer como ellos. No de hablar de ellos. Porque si no, seguiremos cantando que el vil egoísmo, otra vez triunfó.”
Don Mario, entre tantas ideas y reflexiones, nos dejó en su “Mensaje sin Destino”:
“Ayudar al pueblo es por tanto nuestro deber presente. A un pueblo que no está debajo de nosotros, en función de supedáneo para nuestro servicio, sino del cual nosotros somos mínima parte y expresión veraz. Debemos ayudarle, no a que grite, como aconsejan los demagogos; ni a que olvide sus desgracias, como indican los conformistas del pesimismo, sino a que reflexione sobre sí mismo, sobre su deber y su destino.”
Y Maritain, en su referido libro:
“Si se posee el amor de esta cosa viviente y humana, tan difícil de definir como todas las cosas humanas y vivientes, pero tanto más real por esa misma razón, que se llama pueblo, lo primero a lo que se aspirará será existir con él y sufrir con él y estar en comunicación con él. Antes de ‘hacerle el bien’ y de trabajar por su bien; antes de hacer o no hacer la política de éstos o de aquellos que invocan su nombre y sus intereses; antes de pensar en conciencia el bien y el mal de las doctrinas y de las fuerzas históricas que lo solicitan y de elegir entre ellas, o acaso, en ciertos casos excepcionales de rechazarlas todas ellas, habremos elegido ya el existir con él y el sufrir con él y hacer propios sus penas y destinos.”
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¿CUAL HA SIDO EL PEOR GOBIERNO DE VENEZUELA? PARTE III
¿CUAL HA SIDO EL PEOR GOBIERNO DE VENEZUELA? PARTE III
Pedro Paúl Bello
http://www.paulbello.blogspot.com
El 24-11-1948 se constituyó una Junta Militar de Gobierno con tres Tenientes Coroneles. La presidía Carlos Delgado Chalbaud, a quien acompañaban Marcos Pérez Jiménez como Ministro de la Defensa y Luis Felipe Llovera Páez, Ministro de Relaciones Interiores. Se derogó la Constitución de 1947, para retornar a la de 1936, con la oferta de “tomar disposiciones de carácter progresista” contenidas en la en ese momento derogada. Muchos dirigentes del gobierno derrocado fueron apresados, otros salieron al exterior; el Presidente Gallegos, detenido, pudo ir a La Habana el 5 de diciembre, mientras Betancourt, asilado en la Embajada colombiana, pudo salir el 23 de enero 1949. Los partidos AD y PCV fueron ilegalizados y muchos de sus dirigentes perseguidos, o fueron encarcelados. Con todos sus conflictos y avatares, el breve disfrute democrático que duró 37 meses, pasó al recuerdo. Era el innecesario regreso del “Gendarme Necesario.” El jefe de la conspiración fue, de nuevo, Pérez Jiménez. Delgado Chalbaud, quien era Ministro de la Defensa de Gallegos, habló al país por radio, al mediodía de ese 24 de noviembre, para garantizar a los venezolanos que las FFAA respaldaban al Presidente Constitucional y que había normalidad en todo el país; a las 2 pm, se dirigió de nuevo a la Nación, por la Cadena de Radio y en su condición de Presidente de la Junta Militar, para explicar las razones de “imperiosa obligación” por las que había sido derrocado el gobierno. Las garantías constitucionales quedaron suspendidas por un año, pero no las libertades de opinión y reunión, sino hasta “cuando se reglamentaran.” Entonces, se inició el clandestino regreso de líderes de AD y PCV, mientras se ejercía fuerte control sobre los medios de comunicación. Los trabajadores petroleros del país declararon huelgas a partir de 1950. La Junta disolvió sus sindicatos. En mayo de ese año hubo subversión en la Base Aérea de Maracay, que fue sofocada y apresados muchos oficiales comprometidos, excepto su líder, quien, gracias al silencio de los oficiales presos, continuó en la Fuerza hasta el 1-1-1958, siendo el Jefe conductor del alzamiento aéreo de ese día.
La juventud estudiantil de entonces, se replegó para estudiar las doctrinas políticas de entonces, cobrando gran interés la comunista que, así, se hizo mayoritaria en las Universidades nacionales, lo que, más tarde, se reflejó luego del triunfo de Fidel Castro en Cuba, con la subversión guerrillera urbana y rural, así como también en las divisiones de Acción Democrática y, en menor grado, Copei.
Los partidos aún legalizados (Copei y URD), pero seriamente restringidos, reclamaban el retraso en crear el Estatuto Electoral y la promesa de la Junta de convocar a elecciones parlamentarias. Sin embargo, desde el inicio fueron evidentes las diferencias del modo de ser del Presidente Delgado (serio pero amable, adusto pero educado y muy cordial) respecto a la de Pérez Jiménez, quien era obvio que ambicionaba el poder, mientras que Llovera se mostraba “deportivo” y con otros intereses personales. La imagen del Presidente era favorable a él, a quien se calificada de civilizado, tal vez por su formación militar francesa y sus orígenes familiares. También en la Junta había tres posiciones, que, en la práctica se reducían a dos: la del Presidente y las de los Ministros. De ello se fue formando, en ciertos sectores, la idea de una posible candidatura de Delgado Chalbaud. ¿Algo que ver con el magnicidio?
El 13-11-1950, en la mañana y en la quinta Maritza de Bello Monte, fue asesinado Delgado Chalbaud. Capturado, después de salir de su casa en El Pedregal, con sólo 1 escolta y acompañado por el Capitán (Navío) Carlos Bacalao Lara, conjurados armados los sometieron y condujeron a esa casa al Presidente y al Edecán Bacalao. El jefe del grupo fue Rafael Simón Urbina, célebre por su asalto a Curazao. Después del crimen, Urbina se refugio en la Embajada de Nicaragua, pero fue entregado a la Policía política. Se sabe que a alguno de los conjurados se le disparó el arma, lo que hirió en un pie a Urbina, quedando en manos el grupo de Domingo Urbina quien habría decidido el asesinato. El Capitán Bacalao trató de defenderlo, pero fue neutralizado. El Presidente recibió varios disparos que le mataron. La opinión pública interpretó, sin otra prueba que una declaración de Urbina quien exigía a las autoridades policiales que le dejaran hablar con Pérez Jiménez expresándoles “él sabe”, que éste era el cerebro del crimen. El gobierno hizo circular un grueso expediente sobre este asunto, pero que no fue suficientemente esclarecedor. Nada en firme se supo de autoría intelectual de ese crimen, cuyos más de 20 implicados se juzgaron y condenaron. En cuanto a Rafael Simón Urbina, se dijo que “se suicidó” cuando la policía lo trasladaba a una cárcel.
El Coronel (post mortem) Delgado Chalbaud fue solemnemente enterrado, y se designó al Dr. Germán Suarez Flamerich como Presidente de la, entonces llamada, Junta de Gobierno. Se determinó que se convocaría una Constituyente cuya función era el hacer una nueva Constitución. El Estatuto Electoral preparado por el Dr. Luis Gerónimo Pietri, fue modificado y promulgado el 18-4-1951, al tiempo que se negó la participación en la Asamblea de AD y el PCV, así como la del Bloque Nacional Democrático constituido por personalidades destacadas de la vida política venezolana. Hubo varios intentos subversivos; ataques a puestos policiales; agitación en las Universidades, en especial la UCV, cuyas autoridades fueron sustituidas por un Consejo de Reforma: presión y fuga de Alberto Carnevali; apertura del campo de concentración de Guasina, (isla del Orinoco en Amacuro) que tuvo más de mil presos políticos, muchos de ellos murieron en prisión. Se inició así la Dictadura.
Para noviembre de 1952 se convocó la Constituyente. La campaña electoral comenzó en marzo. Agentes del gobierno apalearon a políticos y periodistas, entre ellos Mario Briceño Iragorry, Edecio La Riva Araujo, José Gonzáles Gonzáles y Julio Ramos. El gobierno inventó que se quería asesinar a Pérez Jiménez: no hay tiranía que no diga que se quiere asesinar al tirano. Continuaron las sublevaciones: en Setiembre, la Base de Boca del Río, bajo el comando del Capitán Wilfredo Omaña y el Tte. Navarro Torres; en Portuguesa, campesinos; en Maturín, el 2 de octubre, el Cuartel José G. Monagas, muriendo el Capitán Juan Bautista Torres; fue asesinado el 22 de ese mes Leonardo Ruíz Pineda, líder de la resistencia de Acción Democrática.
FRAUDE ELECTORAL
La elección para Constituyente fue el 30-11-1952. Cuatro partidos se presentaron: URD, Copei, FEI (del gobierno) y el Partido Socialista fundado por J.T. Rojas Contreras. Se pronosticaba contundente victoria de URD y las primeras cifras conocidas, dadas por el Consejo Supremo Electoral, así lo indicaron. Luego de éstas cifras, no se conocieron más resultados. Los cálculos de los partidos de oposición eran: URD 65%; Copei 18,5%; FEI 16,5%. Por presión del gobierno, el CSE modificó las cifras. Su Presidente, Dr. José Salazar Ramírez renunció. El Alto Mando Militar apoyó a PJ y Vallenilla le convenció para que aceptara la Presidencia. Era el 2 de diciembre de 1952. Los partidos opositores no aceptaron el fraude. Vallenilla convocó a su despacho de Ministro del Interior a la Dirección de URD; en Maiquetía, un avión esperaba a los dirigentes que concurrieron a la cita, y los llevó a Panamá. Briceño Iragorry, quien no asistió al Ministerio, asumió la protesta: fue apresado y exilado. El pequeño Napoleón venezolano, con un mismo 2 de diciembre, logró el sueño de su coronación. El gobierno, inútilmente, trató de comprar candidatos de los partidos URD y Copei: no lo logró.
Instalada la Asamblea, completada con algunos advenedizos, designó Presidente Provisional a P.J. En abril, éste cambió la denominación de Venezuela, con 85 años de duración, por la de República: entonces comenzó la Quinta República, que prevalece hasta hoy, pues nada modificó lo de “Bolivariana” que incorporó la Constitución de 1999. La Constituyente, ilegítima, asumió las facultades de designar al Presidente y a los Diputados y Senadores del Congreso y a la Corte Federal.
La sombra de José Tadeo Monagas volvía a reinar en el Capitolio.
Gestión de gobierno.
Las libertades se mantuvieron restringidas; la CTV disuelta y sustituida por una Confederación oficial; las Iglesias fueron respetadas; las protestas, en especial las Universitarias, fueron reprimidas duramente; continuó la represión contra los partidos y su ejercicio político controlado y limitado; la Oficina de Seguridad Nacional fue temible instrumento de represión en todo el país; muchos opositores fueron apresados, perseguidos y asesinados aún en el exterior, como el Capitán Droz Blanco y el Capitán del Ejercito Jesús Alberto Blanco. Es nuestra historia: Es largo el tiempo de asimilar tiranías, pero hay un momento cuando la rabia desplaza al terror; entonces caen.
Una concepción acertada del desarrollo.
No se podría negar que el régimen, con valiosas mentes, hizo cambios socio-económicos muy importantes: La seguridad de la población y el orden en las ciudades, prevaleció sobre el desorden. El mercado interno creció con gran fuerza en paralelo con un acertado proceso de urbanización, favorecido ello por el real auge petrolero; los programas de masivas inmigraciones; el desarrollo vial; la mejora de los puertos; las nuevas grandes represas; el desarrollo del complejo industrial de Guayana: Siderúgica, Ferrominera, Iron Mines en el Pao; Orinoco Mining el Cerro Bolívar; nuevas ciudades como Puerto Ordaz y Ciudad Piar; Petroquímica en Morón; Central Hidroeléctrica Macagua; y quizá lo más resaltante, que era entender que Venezuela no debe depender solo del petróleo, sino entrar en los mercados internacionales para con exportaciones muy diversificadas, todo lo contrario de la errada y ruinosa política de sustitución de importaciones.
La ira venció al miedo en 1957. El Arzobispo de Caracas, Mons. Arias Blanco, se pronunció con valiente Carta Pastoral; los estudiantes universitarios tomaron las calles. El ridículo fraude del referendo en diciembre de 1957 fue la puntilla. Oficiales de la Fuerza Aérea volaron sobre Caracas en intento de golpe que fracasó; fue debelada una insurrección encabezada por el Ministro de Defensa; se realizó una huelga general y llegó el 23 de enero.
Y REGRESÓ LA DEMOCRACIA.
Como esta parte la historia es más reciente podemos ser más breves.
La misma noche de del 23 de enero de 1958 se constituyó una Junta Militar de Gobierno, encabezada por el Contra Almirante Wolfgang Larrazábal Ugueto, por las Fuerzas Navales, como Presidente; el Coronel Carlos Luis Araque, comandante de las FFAC; el Coronel Pedro José Quevedo, Director de la Escuela Superior de Guerra, y los Coroneles Roberto Casanova y Abel Romero Villate. Al día siguiente una multitud manifestó ante el Palacio pidiendo la salida de los dos últimos, quienes apoyaban a P.J. Fueron sustituidos por el empresario Eugenio Mendoza y el Dr. Blas Lamberti, lo que cambió en nombre de la Junta para denominarla Junta de Gobierno. El secretario fue el Dr. Edgar Sanabria, luego Presidente al ser Larrazábal candidato presidencial de URD y otros grupos políticos.
El gobierno de Larrazábal tuvo muchos problemas, tanto en el terreno de lo laboral, también subversiones militares como dos intentos del Gral. Castro León, uno de ellos invadiendo desde Colombia por el Táchira, siendo ambos sofocados. Sin embargo, el país llegó a puerto seguro y se pudo celebrar las elecciones presidenciales del 7 de diciembre 1958, en las que Rómulo Betancourt. de AD, ganó la Presidencia, quedando segundo Larrazábal, apoyado por URD y otros partidos, y tercero Rafael Caldera, candidato de Copei. Los partidos AD, URD y Copei habían suscrito, tiempo antes de las elecciones, lo que se denominó Pacto de Puntofijo, que fue un acuerdo suscrito por los lideres de los mismos cuyo objetivo fue garantizar la vigencia del sistema democrático de gobierno en Venezuela. Firmaron los tres candidatos de esos partidos y, también Larrazábal, a quien apoyaba el Partido Comunista, por lo que éste partido, pese a que no integró la coalición de gobierno que se constituyó con AD, URD y Copei, si se comprometió con los términos del acuerdo.
GOBIERNO DE RÓMULO BETANCOURT
Desde el mismo día de su victoria electoral, comenzaron los conflictos para el Presidente Betancourt provocados por sectores de Caracas que apoyaban a Larrazábal, lo que se prolongó hasta su toma de posesión de la Presidencia el 13-2-1959. El 1-1-1959 había llegado al poder, en Cuba, Fidel Castro Ruz. El día 23 del mismo mes visitó por vez primera a Venezuela, en ocasión del primer aniversario de la caída de Pérez Jiménez, pero era su propósito, después explicitado, abrir el camino para crear una alianza de Cuba con este país y con Argentina, para fortalecer mutuamente sus economía, pero luego ni Betancourt, ni Frondisi acogieron su propuesta lo que le desagradó visiblemente. Al año siguiente, Castro, ya declarado comunistas, él y su régimen, comenzó la invasión que se propuso, para tomar, indirecta o directamente, el poder en Venezuela, lo que generó, por varios años, guerrillas urbanas en ciudades y luego rurales. Contemporáneamente, después de iniciado el nuevo gobierno, surgieron en el país numerosas protestas y manifestaciones de desempleados; solicitudes de tierras por parte de campesinos; peticiones de construcción de hospitales, viviendas, escuelas y servicios públicos reclamadas por juntas y organizaciones de diversas poblaciones y, para colmo, los precios del petróleo bajaron, así como los ingresos del impuesto sobre la renta.
En 1962 el gobierno enfrentó tres sangrientas intentonas golpistas: El 4 de mayo en Carúpano, el llamado “Carupanazo”; menos de un mes después, el 2 de junio, en Puerto Cabello, el “Porteñazo” y, antes de rendirse los comprometidos allí, en Barcelona estalló el “Barcelonazo.” En Carúpano actuó el Batallón de Infantería de Marina y fue comandado por tres oficiales: Cap. Jesús Teodoro Molina Villegas, el Mayor Pedro Vegas Castellón y el Teniente Hector Fléming Mendoza. El hecho fue combatido y controlado por Batallones de la Armada y Aviones de la Base Aérea de Maracay. Hubo más de 400 detenidos y fueron ilegalizados los partidos MIR y PCV comprometidos en el intento. El “Porteñazo” fue una sublevación de la Base Naval de Puerto Cabello, conducida por los Capitanes Manuel Ponte García, Pedro Medina Silva y Víctor Morales. Hubo casi 500 víctimas y cientos de heridos. El Barcelonazo tuvo como líderes al Mayor Luis Alberto Vivas, apoyado por los Capitanes Rubén Massó, José Marín y Tesalio Murillo. El Gobernador Solórzano fue apresado por los conspiradores que asaltaron emisoras de radio, la Policía de Puerto La Cruz y la sede de AD, con un saldo de más de 50 muertos.
Aparte de estos conocidos hechos, a lo largo del gobierno del Presidente Betancourt, fueron neutralizados por parte de organismos gubernamentales, en especial la Secretaría de la Presidencia, más de 20 intentos y proyectos subversivos no conocidos por el país. Uno de los momentos más críticos del gobierno fue el intento de homicidio en Los Próceres, urdido por el tirano dominicano Rafael Leonidas Trujillo, el 24-6-1960, al celebrar los actos por la fecha de la Batalla de Carabobo, cuando un vehículo cargado de explosivos, colocado en el Paseo Los Próceres, explotó al pasar el carro presidencial. Falleció allí el Jefe de la Casa Militar, Cnel. Ramón Armas Pérez y el Presidente sufrió quemaduras en sus manos. Por el hecho, la OEA sancionó al gobierno dominicano aislándolo.
SUBVERSIÓN CASTRO-COMUNISTA.
Alienados en su obsesión pro-cubana, jóvenes de universidades públicas dejaron su mundo por internarse en montañas de oriente y occidente para adherir a la insurrección comunista armada, mientras las Universidades nacionales se convirtieron en depósitos de armamentos, refugio de insurrectos y centros de conspiración rebelde. El frente guerrillero rural estaba dividido en facciones que tenían conflictos entre ellas, sea en tácticas, estrategias, fundamentos ideológicos y hasta rivalidades personales entre sus comandantes. Las FFAA enfrentaron el conflicto donde se produjera, combatieron invasiones castristas y redujeron, en tiempos de Betancourt y Leoni, la amenaza guerrillera a zonas aisladas del territorio nacional.
GESTIÓN DEL GOBIERNO BETANCOURT
Pese a la conflictividad referida, se alcanzaron logros muy importantes, comenzando por la participación en la fundación de la OPEP, en la que el Ministro Juan Pablo Pérez Alfonso tuvo un papel muy principal. Ello fortaleció nuestra producción de crudo y dinamizó la industria petrolera. Eso permitió mejorar los ingresos de los trabajadores; cubrir necesidades básicas de la población; adelantar la Reforma Agraria; favorecer con aranceles la producción interna; expandir notablemente la matrícula de educación que pasó de 850 mil en 1958 y a 1 millón 600 mil en 1963. Se mejoró también la vialidad del país en general y en Caracas en particular, así como la construcción de viviendas populares.
GOBIERNO LEONI.
URD por crisis determinada por el Canciller Arcaya, de URD, a raíz de decisiones de la OEA, en agosto de 1960, para censurar y sancionar la Cuba castrista por sus intervenciones en Venezuela, no continuó con Leoni, quien logró formar otra con su partido AD y el Frente Nacional Democrático que respaldó a Uslar Pietri. El gobierno continuó con el diseño económico de su antecesor, acentuando, en particular, el satisfacer necesidades sociales, en especial el empleo; aumentar el ingreso familiar; realizar viviendas; represas; hacer crecer los sectores industrial y agrícola; aumentar la escolaridad que duplicó la alcanzada por el gobierno de Betancourt; reducir la deuda pública. Una iniciativa muy importante fue la de proponer e iniciar la política de pacificación, que culminó con el gobierno de Caldera, pues la insurrección comunista ya había sido liquidada por nuestras FAN.
GOBIERNO CALDERA.
El 1-12-1968, celebradas elecciones para elegir Presidente y Congreso de la República, por estrecho margen Rafael Caldera alcanzó la Presidencia. En el Congreso, la mayoría la obtuvo AD, de manera que el nuevo mandatario tuvo la incómoda situación de un Parlamento adverso. AD obtuvo 19 senadores y 66 diputados; Copei 16 senadores y 59 diputados, pero el resto de los partidos eran todos de oposición al nuevo gobierno, por lo que su programa social de “Promoción Popular,” diseñado por Arístides Calvani, no fue acogido por las Cámaras.
Caldera profundizó en la política de pacificación iniciada por Leoni, logrando que la gran mayoría de los insurrectos se acogiera a ella, excepto un grupo pequeño, encabezado por Douglas Bravo, que se mantuvo en las montañas para asumir la idea de éste, de cambiar la estrategia subversiva por la penetración sistemática de las FFAA, que es el origen y fuente de lo que padece hoy Venezuela.
Gestión de gobierno.
En lo económico continuó el crecimiento progresivo de producción e ingresos del petróleo (de $ 0,94/barril en 1969, se llegó a $2/b a fines de 1973), pero poco antes de la entrega de mando del Presidente Caldera, por una coyuntura mundial, el precio subió a $14/b. En la misma materia, el gobierno logró apoyo del Congreso para unas bases de nacionalización del petróleo. Fueron construidas represas; desarrollada una intensa política de viviendas, pues Caldera había ofrecido en su campaña llegar a construir 100 mil unidades por año. Por razones económicas y políticas, entre 1969 y 1972 se construyeron 250 mil, pero en el año 1973 fue superada la cifra de 100 mil, por lo que el total fue de más de 350 mil viviendas en el período, cifra aún no superada en el país. Entonces, Venezuela asumió un liderazgo en la materia en general, lamentablemente perdido. En escolaridad, la matrícula llegó a 4 mill. 222 mil inscritos; pese a que la industrialización sustitutiva comenzaba a mostrar sus debilidades, siendo cercanamente previsible el agotamiento; el alza de los precios del petróleo, que alcanzó más de $34/b en el siguiente período de gobierno, sostuvo la ilusoria creencia de que el sistema económico sustitutivo era indefinido. El gobierno, además, inició el proyecto “La Conquista del Sur”, para el desarrollo de Guayana y los Llanos del Sur. En política exterior, el brillante Canciller Calvani, apoyando al Presidente, impuso internacionalmente la tesis de la Justicia Social Internacional y se insistió en la integración del sub-continente, para lo cual Venezuela ingresó al Pacto Andino.
GOBIERNO PÉREZ
El 9-12-1973, los venezolanos votaron para elegir nuevos Presidente y Congreso. Carlos Andrés Pérez, con el 44,87% de los votos alcanzó la presidencia; Lorenzo Fernández, de Copei, 36,74%; la abstención fue, solo, el 3,07%, revelación demostrativa de la confianza que, entonces, tenían los venezolanos en el voto. El bipartidismo democrático sumó, pues, el 85, 51%, lo que desmiente que fuese rechazado por los venezolanos, quienes iban a las urnas sin coacciones ni compra de votos.
Apenas iniciado el nuevo gobierno, el precio del petróleo alcanzó $34/b. Con ese apoyo, fue diseñado el IV Plan de la Nación en la idea de desarrollar, masivamente, áreas de producción de bienes diversos generadores de capital, mediante nuevas industrias pesadas; desarrollar el crudo aguas abajo; reforzar la industria del acero y producir niveles de energía eléctrica para vender a los países sudamericanos aprovechando el potencial energético que, entonces, tenía el país. Pérez Alfonzo, entonces Ministro, propuso crear un Fondo de Inversiones para represar la enorme masa de dinero que entraría, y otro Fondo Agropecuario para fortalecer nuestra producción agrícola e independizar al país de toda dependencia al respecto. Pero los recursos, pese a los Fondos creados, circularon continuamente en la economía por lo que se desató una siempre creciente inflación. Además, el gobierno invirtió grandes recursos en empresas distintas a la normal actividad productiva, lo que hizo crecer la deuda externa y afectó dramáticamente al presupuesto, del cual el servicio de la deuda alcanzó niveles sumamente altos, con perjuicio para la producción. Así, se adelantó, aceleradamente, la crisis terminal del modelo populista vigente, pues la escasez de recursos monetarios y la inflación iba, inevitablemente y en un futuro muy próximo, a oponer los intereses contrapuestos de los sectores que constituían la alianza que fundamenta a ese modelo.
Las primeras manifestaciones de la inevitable crisis que se avecinaba se produjeron durante el gobierno de CAP, pero iniciado el siguiente gobierno, presidido por Luis Herrera Campins, hubo un nuevo salto que elevó los anteriores precios y la crisis se pospuso unos años para manifestarse, dramáticamente, hacia fines de el gobierno de LHC cuando hubo la devaluación el “viernes negro”. En síntesis, el V Plan abrió la crisis final del modelo de desarrollo de venezolano, fundado en la diversificación de exportaciones y en la economía rentística generada por el mal uso del petróleo.
Por ser conocidos suficientemente, dejemos de lado los aspectos políticos del gobierno Pérez I, excepto el señalar la corrupción administrativa; la de ciertos grupos empresariales que aprovecharon la falsa bonanza; la mayor dependencia del sector productivo respecto al Estado; la pérdida de fe en la democracia de los sectores de población más afectados y, especialmente, el señalar que el gigantismo económico-político que alcanzó el Estado facilitó, para un futuro próximo, el advenimiento de tendencias marxistas y totalitarias de ejercer el poder.
GOBIERNO HERRERA.
Vencedor en las elecciones de diciembre de 1979, el gobierno de Luis Herrera Campins comenzó con la voluntad de restablecer las bases morales del país; racionalidad administrativa y sobriedad en lo económico y perfeccionar la democracia. Pero el nuevo y superior aumento de los precios del crudo, despertó nuevas y exageradas expectativas en la sociedad y demandas económicas que frustraron al país el volver a la sensatez. El equipo gubernamental, incoherente en su composición humana, no logró “enfriar la economía”, frenar el gasto público que creció irracionalmente; sincerar precios; eliminar protecciones arancelarias y subsidios indiscriminados. El gasto público no se contuvo, sino que aumentó a tasas del 33% anual y el presupuesto nacional, entre 1979 y 1981, casi se duplicó. El 12-2-1983, día del “viernes negro”, fue el inevitable resultado final.
GOBIERNO LUSINCHI.
Jaime Lusinchi venció con gran mayoría en las elecciones de diciembre de 1948. El nuevo Presidente captó, desde su campaña electoral, enormes simpatías y adhesiones personales. Fue tan así, que al entregar su gobierno las encuestas le daban índices superiores al 60% de popularidad.
Ya a inicios del nuevo gobierno, aparecían síntomas de agotamiento del modelo, pues comenzó a surgir la frustración y el escepticismo sobre la posibilidad de que la democracia superara las desviaciones económicas o los problemas políticos del sistema que la sostenía, aunque continuaba el apoyo de las élites económicas y políticas y el respaldo popular al Presidente. La democracia verdadera, dice Burdeau, deja de ser una teórica declaración de principios y propósitos, para hacer realizaciones concretas de las necesidades reales de una sociedad. Acá, han prevalecido, juntas, la riqueza adventicia desproporcionada, en comparación de la enorme, y también desproporcionada miseria de la mayoría de los habitantes de Venezuela.
Pacto Social y manejo monetario y de la deuda.
El Presidente tenía un proyecto de “Pacto Social” que fue elemento de su campaña en 1983, pero jamás se concretó más allá de las palabras. Por otra parte, pese a la experiencia del “viernes negro” la mayoría de la población, gobierno incluido, continuaba en el error de creer que los precios del petróleo superarían la crisis económica y, en esa creencia, el gobierno estableció un sistema de cambio controlado, con un dólar preferencial a Bs. 4,30/$ y diversos otros niveles que, con el tiempo, fueron aumentando por la depreciación del bolívar. Entonces nació Recadi que se caracterizó por impune corrupción.
Por su parte, el gobierno estuvo largo tiempo negociando un refinanciamiento de la deuda, hasta alcanzar lo que fue llamado “El mejor refinanciamiento del mundo” y que resultó un fiasco cuando se supo que varias naciones, entre las cuales México, habían obtenido, con sus acreedores, condiciones mucho mejores que la que obtuvo Venezuela.
PÉREZ II
Escribí, a la muerte de Carlos Andrés Pérez, que él fue un soñador que creyó en sus sueños. El primero de esos sueños lo vivió en su primer gobierno: el sueño equivocado de lo que llamó “la gran Venezuela”, y no porque no sienta la grandeza de mi país, sino porque su sueño contenido en el IV Plan de la Nación, no era más que un sueño imposible, al margen de los errores y corruptelas que beneficiaron a supuesto amigos del Presidente. Pero soñó, realmente, por lo que siendo imposible fantasía, él lo concibió y creyó posible. En cambio, su segundo sueño, el de su segundo mandato, no sólo era posible, sino indispensable por necesario. El primer sueño, el imposible, fue compartido por casi todos los venezolanos. Por quienes siempre juraron que éste era un país muy rico. Lo era y lo es aún, pero en potencia, no en acto. En cambio, el segundo sueño si que era posible, pero errores políticos del Presidente desaparecido y actitudes políticas de quienes dirigían entonces su partido, lo hicieron imposible. El popularmente llamado “paquete”, concebido por un selecto grupo de compatriotas, pudo haber sacado a Venezuela de la fosa en la que entonces se encontraba y, sobre todo, evitado el infierno que estamos viviendo. Para ser breve, los errores del Presidente fueron dos: 1º La oportunidad en la que anunció su Plan de Ajustes, sin haber tenido la paciencia de ir convenciendo, poco a poco, a los venezolanos, quienes fueron tomados de sorpresa y 2º El haber señalado errores del saliente Presidente Lusinchi, de su partido, quien en la práctica se convirtió en el líder y había dejado la presidencia con un gran apoyo popular, merecido o no. El gran error de dirigentes del partido fue cobrarle a Pérez, destituyéndole sin válidas razones jurídicas ni honestamente políticas, una factura que íbamos a pagar, como la estamos pagando, todos los venezolanos.
Concluirá con la próxima entrega IV.
¿CUAL HA SIDO EL PEOR GOBIERNO DE VENEZUELA? PARTE II
¿CUAL HA SIDO EL PEOR GOBIERNO DE VENEZUELA? PARTE II
Pedro Paúl Bello
www.paulbello.blogspot.com
El 24 de noviembre de 1908, Castro estaba en La Guaira a bordo del barco que le llevó a Alemania para ser operado de la fístula, ya tratada en Caracas, pero entonces agravada. 25 días después, el 19 de diciembre, el Compadre, a quien había dejado al mando de una República en grave crisis, dio el golpe de Estado que lo llevó al poder hasta su muerte, el 28-12-1935. Poco tiempo luego, el Gobernador de Caracas Pedro María Cárdenas, recibió un cable procedente de Berlín, cuyo texto, igual al que Castro enviara cifrado para ordenar la muerte de Antonio Paredes a orillas del Orinoco, rezaba: “La culebra se mata por la cabeza.” Era la orden del “Cabito” derrocado.
La llegada de Gómez al poder generó gran alborozó en el país. Hasta el grupo literario “La Alborada” (formado, entre otros, por Rómulo Gallegos, Julio Planchart y Salustio González) acuñó ese nombre para identificarse. Gómez pidió apoyo militar de barcos a los Estados Unidos, que recibió de inmediato acorazados, pues Castro había cortado relaciones con ese país.
Gómez manejó este país a su antojo. En lo Constitucional, por ejemplo, hizo aprobar las siguientes Constituciones: La de 1909, que es la 12ª, que lo eligió para 4 años y en la que volvimos a la división territorial de 20 Estados que dictó la de 1864; elección indirecta del Presidente por el Congreso; creación del Consejo de Gobierno. El Estatuto Constitucional Provisorio de 1913 pero promulgado en 1914, que impidió la elección prevista por la Constitución vigente por causa de una supuesta invasión de Castro, pero en verdad era porque dicha Constitución obligaba al Presidente a estar en Caracas y él prefería Maracay y, además, se incorporó la figura del Comandante en Jefe del Ejército, quien fue él mismo. La Constitución de 1922 (14ª), por la que fue electo Presidente para el período 1922-1929. La última, que fue la de 1925 (15ª), que fue enmendada en 1928 y 1929, por la que eliminó la segunda vicepresidencia y también la disposición existente que no le permitía ausentarse del país por más de 25 días. Las Constituciones en tiempos de Gómez se sujetaron mucho a sus situaciones y caprichos de vida. Gómez supo dejar pesados asuntos del Estado, designando como Presidentes a personas competentes y honestas (Márquez Bustillos, Baptista Galindo), pero atenidas a su voluntad. Pese a la férrea e inhumana tiranía que se desarrolló en el nuevo gobierno, hay elementos importantes se deben tomar en cuenta a la hora de enjuiciarlo, entre otros: El primero de ellos, es que antes de Gómez, Venezuela nunca había alcanzado a ser un verdadero Estado Moderno. Gómez estableció, en todo nuestro territorio nacional, el núcleo de lo que define la forma política del Estado: una dominación independiente en lo interno y en lo externo, capaz de actuar, con sus propios medios y de manera continua, a fin de garantizar la gobernabilidad en el país. Por supuesto, esto determinó que el poder de Gómez se asentara en el Estado, antes inexistente y por él construido. En efecto, no era difícil entender, en esos inicios, que el Estado pudiese funcionar sin Gómez.
El segundo, es que el requisito histórico y primario del Estado Moderno, es que el gobernante (el Rey) cuente con una fuerza propia militar que garantice el respeto a las decisiones que permiten el funcionamiento del Estado. Gómez creó la primera Academia Militar seria de Venezuela.
El tercer elemento es que Gómez liquido el caudillismo que hizo que, en casi toda la América Ibera, se desarrollase un modelo feudal sui generis que, en Venezuela, alcanzó sus más críticas proporciones. Los caudillos regionales, señores feudales de sus tierras, que ya había derrotado cuando destrozó la Revolución Libertadora que se alzó contra Castro, terminaron --muchos de ellos-- sentados en lo que la sal venezolana llamó “El Pesebre”, suerte de “Consejo de Gobierno.”
El cuarto: Gómez supo rodearse de la élite del país en los diferentes campos del hacer y del saber, fuese en lo intelectual, político, económico, profesional, etc., con lo cual pudo establecer una organización coherente y apta para funcionar. Obviamente, esto, al mismo tiempo, reforzó y se favoreció del auge petrolero que desde inicios de su gobierno había comenzado a surgir.
El quinto: La importante acción de desarrollar vías de comunicación (carreteras y ferrocarriles) de larga duración y eficaz planificación y construcción. Eso permitió progresar a Regiones económicas antes aisladas.
Sexto: durante su mandato hubo una paz que por décadas no tenían los venezolanos, aunque un dicho rezaba sobre el lema “Paz, Unión y Trabajo”: “Paz en el cementerio, unión en las cárceles y trabajo en las carreteras”.
Finalmente, hay que mencionar dos factores importantes y que al dictador resultaron favorables: 1º. La ingenua conducta política de sus oponentes, cuyo objetivo era “salir de Gómez” en cualquier forma, frecuentemente mediante aventuras generadas en el extranjero para “invadir” a Venezuela, en las que participaban exilados, militares, políticos y estudiantes que nunca significaron reales amenazas. 2º. El miedo, vivido por siglos e internalizado en las conciencias --como ruinas, atropellos, persecuciones, cárceles y muerte-- de una población agotada por guerras y mendicante de paz.
Gobierno del Gral. Eleazar López Contreras.
Como El Libertador, Gómez murió el 17 de diciembre de 1935 y había nacido un 24 de julio. Dejó como sucesor al Gral. Eleazar López Contreras, formado en la Academia Militar por Gómez establecida. Los primeros tiempos del mandato de López fueron borrascosos y muy controversiales, por cuanto la familia de Gómez --en particular su primo Eustóquio)-- no ocultaba sus aspiraciones. Por otra parte --y contradictoriamente-- muchos sectores populares pedían a López Contreras que asumiera la dictadura y mantuviera el “status quo.” Pero éste, hombre de Academia, moderno para su tiempo y amante de su Patria, creía indispensable superar el oscuro pasado para que los venezolanos vivieran en la paz que garantiza el orden y disfrutasen de instituciones inspiradas en democracia. Levantar un gobierno, con tal mentalidad, significaba, entonces, chocar con privilegios e intereses de antigua data cuyos beneficiarios querían conservar por siempre.
La primera tarea que se trazó López fue dar vida propia a las instituciones existentes, en un país cuya única institución era Juan Vicente Gómez. Además, en el escenario político tampoco existían verdaderos partidos, pero sí una oposición con aspiraciones e ideas sostenidas especialmente, por los estudiantes de las famosas Generaciones del 28 y el 35.
Una circunstancia cuyo autor aún permanece en la sombra de lo secreto, fue el ocasional asesinato de Eustóquio Gómez, el 20 de diciembre de 1935, ocurrido en la sede de la Gobernación de Caracas. En todo caso, y con la certeza de que el Presidente López nada tuvo que ver en ese hecho, lo cierto fue que abrió alguna claridad al horizonte político de Venezuela. Sin embargo, el 14-2-1936, el gobierno tuvo que controlar una numerosa manifestación popular, encabezada por estudiantes, que en la Plaza Bolívar se reunió para protestar por la suspensión de garantías dictada y censura a la prensa que dictó el Gobernador.
El Programa de Febrero. Con gran habilidad política y conforme a sus planes diseñados, el Presidente López presentó, el 21 de febrero, ese programa que contenía una serie de medidas y proyectos ajustados a la recuperación de Venezuela. Entre sus numerosas medidas, vale la pena destacar algunos títulos de ellas: Régimen de Legalidad: la majestad de la Ley debe ser respetada por ciudadanos y funcionarios; Reactivación de los Concejos Municipales, casi inexistentes; Administración de Justicia rápida, eficaz y poco onerosa; Libertad de Trabajo y eliminación de Monopolios; Higiene Pública y Asistencia Social; Programa de ejecución metódica de un Sistema Nacional de Carreteras; Lucha contra el analfabetismo y reorganización de la Educación; Prioridad para las actividades agrícolas; Política intensa de Inmigración y Colonización; Fortalecimiento de la Política Exterior de Venezuela.
Este Programa se fue ejecutando de manera sistemática y, completado con un Plan Trienal decretado en 1938, modernizó al Estado y creó instituciones que perduraron hasta hace poco.
Finalicemos la breve consideración del Gobierno del Gral. López Contreras señalando que, entonces, se formaron organizaciones políticas que fueron base de los Partidos Democráticos surgidos poco después: ORVE, PAN, UNE, PRP. Además, el 20 de julio de 1936 fue reformada la entonces vigente Constitución de 1925, reformada en 1938 y 1929, para eliminar la Vicepresidencia y disminuir el período presidencial de 7 años a 5 años, lo que no obligaba al Presidente López, electo con dicho texto antecedente. Fue su decisión personal acogerse al nuevo texto para entregar el mando en 1941.
Gobierno del Gral. Isaías Medina Angarita.
El nuevo Congreso elegido conforme a la Constitución por las Legislativas y los Concejos Municipales de los Estados, designó, el 24-4-1941, al Gral. Medina, nuevo Presidente. Es conocido que López tuvo en mente a Diógenes Escalante, prestigioso diplomático, que fuera su primer Ministro del Interior y luego Secretario de la Presidencia. Aspiraba también a la Presidencia el Dr. Victorino Márquez Bustillos, quien lo había sido en 1914, designado por Gómez. Medina fue lanzado como Candidato por el Movimiento Cívico de Cojedes, idea que acogió gran parte del electorado. Ante eso, se dice que López lo aceptó como Candidato, tanto por ser su Ministro de Guerra, como por su condición de tachirense con apoyo castrense y ser desligado del gomecismo militar. Por otra versión, (fuente muy seria) parece ser que había un movimiento militar gomecista, apoyado por civiles, que auspiciaba la candidatura del Gral. León Jurado, pues Escalante “era comunista.” Sencillo, afable, popular, el nuevo Presidente gozó de gran simpatía entre los venezolanos. Muy relacionado en Caracas, pronto Medina designó para su gobierno a personas como Arturo Uslar Pietri, Diego Nucete Sardi, Manuel Silveira, Félix Lairet y otros conocidos y prestigiosos venezolanos.
A pesar de que, en buena parte, lo político copó el interés nacional, destacan importantes realizaciones del gobierno tanto en la institucionalización como en la modernización física del país: se trabajó mejorando o realizando en materias como el hábitat; obras de infraestructura; desarrollo de la Administración Pública; ingresos fiscales, Educación, etc. De manera particular, destacan: la puesta en marcha del Plan Monumental de Caracas, diseñado por el Ing. Rotival en 1939, la Reurbanización El Silencio dirigida por el Arq. Villanueva y el inició de la Ciudad Universitaria en 1945. La mayor importancia la tuvo la Reforma Petrolera de 1943 que unificó las legislaciones anteriores en esa materia, así como la paridad participativa del Estado y las empresas extranjeras, con lo que la renta petrolera nacional pasó de 6,2 mill/Bs en 1943, a 43,9 mill., en 1944, a 580,55 en 1949, superando 1.600 mill. en 1958.
En lo político, los partidos existentes en el período de López, ya mencionados, se transformaron en AD, Acción Nacional ( en 1946 Copei), PDV que era nuevo y partido del gobierno y las Agrupaciones Cívicas Bolivarianas que apoyaban al ex Presidente López Contreras. Pero el país en general y el mundo político en particular, esperaban y presionaban por lograr el ejercicio total de la democracia en desarrollo, mediante elecciones universales, directas y secretas, esperanza que se fortaleció con la candidatura del Dr. Diógenes Escalante, apoyada por el PDV y el Presidente Medina. Como es sabido, esta esperanza se frustró cuando el candidato fue afectado por un mal cerebral, por lo que Medina escogió como nuevo candidato, a un venezolano muy valioso, el Dr. Ángel Biaggini, pero que carente de atractivo político. Mientras, en las sombras, un grupo de militares algunos de los cuales --entre ellos Marcos Pérez Jiménez-- que venían de la Escuela peruana de Chorrillos, organizó una Logia Militar ( Unión Patriótica Militar) semejante en intenciones a las que, formadas por egresados de la misma Escuela peruana, habían derrocado varios gobiernos en América del Sur. Ese grupo conspirador, aprovechaba la presión de jóvenes militares que no querían ser mandados por los de la vieja escuela, llamados por ellos los “Chopo e piedra.” Infortunadamente, Medina desaprovechó el prestigio militar de otros valiosos oficiales, como el Gral. Juan de Dios Célis Paredes, quien sería muy aceptado por la oficialidad joven y, esto, habría frustrado la aventura conspirativa en marcha. La consecuencia fue el golpe militar del 18 de octubre de 1945, que derrumbó al gobierno de Medina, quien, con su bonhomía, tampoco quiso hacer resistencia a la sublevación.
El Trienio.
Los conspiradores militares habían buscado apoyo de los civiles políticos, en partícular de Acción Democrática, cuyo crecimiento en los sectores populares era muy notable. Como lo destacó Rómulo Betancourt en su libro, dirigentes de AD fueron llamados por el grupo militar que encabezaba Pérez Jiménez, para alcanzar apoyo. A tal reunión, que fue en la casa del Dr. Edmundo Fernández, asistió Betancourt acompañado de Gonzalo Barrios y Raúl Leoni. Relata Betancourt, que los militares les informaron que el golpe era inevitable y que, Pérez Jiménez se dirigió personalmente a él para decirle: “Y Ud., señor Betancourt, es la persona que creemos debe encargarse del gobierno”. A lo que respondió éste que ellos solo representaban al Partido con la misión de oírlos y que al partido ellos se debían. Cuando aún el Dr. Escalante estaba sano, el propio Betancourt, con Leoni, viajó a Washington para conversar con él e informarle de la grave situación planteada, expresándole que el candidato del oficialismo, que era hasta entonces Escalante, “debía impulsar una reforma de la Constitución, pautando el sistema de sufragio directo, universal y secreto”, pues de lo contrario sería inevitable la insurrección cívico-militar. Escalante les participó su asentimiento, pero después, de manera infortunada, se enfermó.
El día 10-9-1945, Medina hizo público que el candidato sería el Dr. Biaggini, lo que se confirmó en acto oficial el 1-10-1945. La suerte estaba echada.
El 18 de octubre estalló el golpe y se constituyó una Junta Revolucionaria de Gobierno, cuyo Presidente fue Rómulo Betancourt, a quien acompañaron como Miembros: Raúl Leoni Gonzalo Barrios, Luis Beltrán Prieto, el Mayor Carlos Delgado Chalbaud y el Capitán Mario Vargas. El Mayor Marcos Pérez Jiménez, cerebro del golpe, fue el Jefe de Estado Mayor General.
Pese a que han pasado más de 66 años de aquel acontecimiento, el juicio sobre la gestión política y administrativa del gobierno de la Junta, así como el del Presidente Rómulo Gallegos, electo en 1947, está por hacerse. Debe reconocerse que cabalmente se cumplió, entonces, lo que dijera el Presidente Betancourt en el mitin realizado por su partido, el 17 de octubre, la tarde antes del golpe de Estado: Acción Democrática, expresó con su famoso verbo: “no iría jamás a un gobierno como el pariente pobre que entra por la puerta del servicio doméstico, a ocupar dos o tres de esos llamados ‘Ministerios Técnicos’, y que gobernaría cuando tuviera “en las manos las posiciones-clave del Estado, ésas donde se decide la vida política, económica y social del país”, y así ocurrió.
El 27-10-1946, se eligió Asamblea Constituyente, mediante proceso universal, directo y secreto de todos los venezolanos de ambos sexos mayores de 18 años. Fueron 4 partidos principales: AD obtuvo el 73,43% por 1 millón 100 votos (aprox) para 137 diputados; Copei: el 13,22% por 185 mil votos (aprox) para 19 diputados; URD: el 4,26% por 59 mil votos (aprox) para 2 diputados y el PCV el 3,62% por 50 mil votos (aprox) para 2 diputados. Esta Constitución sustituyó la vigente de 1925 reformada 2 veces por Gómez, 1 vez por López y el 23-4-1945 por el Presidente Medina. Su primer acto fue legitimar la Junta como poder colegiado, antes de facto. La nueva Constitución de 1947 fue aprobada el 5-7-1947. Sus debates, transmitidos directamente por radio, sirvieron de escuela de formación democrática para un pueblo que era ajeno a ello, siempre guiado por la decisión del mandatario de turno. Los venezolanos se formaron juicios propios de partidos y dirigentes, más allá de demagogias y propagandas deformantes. El Hemiciclo de la Cámara de Diputados agotaba a diario la capacidad de sus barras, lo que, para la democracia naciente, fue más importante aún que el mismo texto constitucional discutido y aprobado. El texto dio orientaciones más sociales al Estado y cumplió la aspiración general de elegir directamente sus autoridades, sin presiones ni fraudes; reforzó el control de los Poderes Públicos; estableció el voto de censura. por mayoría calificada, a los altos funcionarios y la interpelación de los Ministros, así como el Habeas Corpus. Fue muy polémico el darle al Ejecutivo poder extraordinario para detener personas hasta por 60 días en casos de peligro, sin suspensión de garantías, pero si con vigilancia del Congreso. También lo fue el art 77, llamado por la oposición “Inciso Alfaro Ucero” (proponente) en recuerdo del famoso Inciso 6º de la reforma constitucional de López Contreras.
La gestión de gobierno introdujo, tardíamente en Venezuela, el fenómeno latinoamericano del populismo, producto característico en la sub-región --luego del agotamiento del Estado Tradicional-- conformado por alianza de clases. Ello condujo a que sectores del partido gobernante, como en otros países ocurrió, calificaran a sus opositores con epítetos como “reaccionarios”, “oligarcas”, “imperialistas”, “latifundistas”, etc., lo cual abrió la vida política a confrontaciones intensamente crecientes. Fueron frecuentes movilizaciones de masas obreras y campesinas identificadas como “pueblo”, y el desarrollo del modelo de poder sobre el eje Gobierno-Partido-Sindicato.
El sectarismo de algunos dirigentes y partidarios, abrió cauces a conflictividad, que se expresó en saboteos de actos de opositores y reacciones de éstos, lo que condujo, con frecuencia, a situaciones violentas. Muy dañino, por sus repercusiones, fue el decreto 321 del Ministerio de Educación, que estableció diferencias en las evaluaciones de estudiantes de los institutos públicos y los privados, lo que desencadenó manifestaciones muy grandes de protesta y choques entre estos grupos. Igualmente, un decreto de la Junta creó un “Jurado de Responsabilidad Civil y Administrativa” que afectó injustamente a ex Presidentes y personas que habían desempeñado altos cargos en los gobiernos antecedentes, situación que condujo a que el Dr. Rafael Caldera, líder de Copei, renunciara a su cargo de Procurador de la República.
Tales situaciones condujeron a una severa descomposición de la vida política y social de la Nación, lo que no desapareció cuando en 1947 fue electo Presidente el notable escritor venezolano Rómulo Gallegos, con 871.752 votos, contra 264.204 de Caldera y 36.564 de Gustavo Machado, líder del Partido Comunista. También, se produjeron varios intentos de subversiones y golpes de Estado, como consecuencia de la situación que se había venido desarrollando.
Sin embargo, ambos gobiernos (de la Junta y de Gallegos) alcanzaron otros logros importantes, entre ellos la introducción del concepto y práctica de la Planificación y la creación, para ello, de Cordiplan; el establecimiento de la paridad (fifty-fifty) entre el Estado y las petroleras, orientado por Pérez Alfonso; progresos importantes en salud pública contra las enfermedades endémicas que por siglos azotaron la población, en especial la rural; organización y profesionalización del Ministerio de Agricultura, así como desarrollos para fortalecer la inmigración y en materias de vivienda, vialidad y urbanismo.
El 24 de noviembre de 1948, un golpe militar dirigido de nuevo por Pérez Jiménez, echó por tierra esta etapa primera de verdadera democracia en Venezuela, pese a los errores y defectos de gobernantes y opositores. Reaparecería de nuevo, esa experiencia democrática siempre anhelada por los venezolanos, el 23 de enero de 1958. Estamos hoy en la misma espera.
Continuará con la III parte.
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